Desde hace un tiempo, Alison Goldfrapp nos había dado ciertos indicios de lo que sería su regreso tras tres años de trabajo. En algún momento, al describir los sonidos de Tales of Us, tomó de referencia su álbum debut del año 2000, explicando su retorno a los sonidos ambientales y dejando de lado los beats que a muchos hicieron bailar con “Rocket” y “Believer”.

Este 2013, Alison y su compañero Will Gregory nos presentan una decena de canciones donde predominan las voces suaves, las guitarras delicadas y sobre todo las historias íntimas y emocionales.

El sexto álbum de estudio de este dúo británico es el resultado de un aislamiento voluntario, de ahí que el regreso a los inicios del proyecto abandone la gran mayoría del tiempo el electro-pop y los sonidos ochenteros y se adentre más en melodías casi cinematográficas. Lo que domina en Tales of Us son baladas y letras como “Jo”, una canción que cuenta la historia de un asesino, o “Annabel”, una inspiración literaria de sufrimiento psicológico que se conjunta con delicados rasgueos de guitarra y los momentos más suaves en la voz de Alison.

La forma más sutil en que el dúo retoma lo que alguna vez escuchamos en Head First, es a través de “Thea”, un corte que aunque no llega a ser tan alegre y colorido, rescata un poco de la rítmica más viva. Aunque describe el afán de una mujer por acabar con la vida de quien se interpone entre ella y su marido, también se presenta como la canción más “bailable” del disco. Este tipo de introspección es la línea que siguen los demás cortes y las historias que giran alrededor de ellos, por eso que en su mayoría son nombrados con nombres de personas que protagonizan aisladamente el álbum (con excepción de “Stranger”).
Sin duda, el principal crédito de este disco suave y atmosférico de Goldfrapp, son las letras y las historias. El hecho de que el dúo haya regresado a sus raíces y se haya olvidado de los clubes y los bailes, se mezcla de manera sobresaliente con los secretos que hay detrás de problemas terrenales como la infidelidad, un tema que se retoma en “Simone”, donde la protagonista descubre la perversión de su pareja.
Por otro lado, “Clay”, el corte responsable de cerrar este nuevo trabajo, es una de las mejores cosas que le hemos escuchado a Alison y Will desde hace mucho tiempo. Es una carta de amor contada con un sentimiento muy distinto a lo que incluso muchos de nosotros esperábamos. Tales of Us tiene una esencia y un alma que se agradece, una sencillez que no le pide absolutamente nada a la cara relajada que alguna vez mostró el proyecto.
Fuente: lifeboxset